Comodidad y abrigo para estar por casa
Una buena zapatilla de casa cumple dos funciones: abrigar y evitar resbalones. En tono marrón sumas un acabado cálido y discreto que no se ensucia a la primera, algo de agradecer cuando se usan a todas horas. Son perfectas para levantarse al cole con los pies calentitos y para las tardes de juego en el salón.
Detalles que marcan la diferencia
- Suela antideslizante para suelos lisos y escaleras
- Forro suave que mantiene el calor sin dar calor de más
- Cierre fácil para que se las ponga sola
- Talón cerrado o semicerrado que sujeta mejor que la chancla de casa
Cuidado y mantenimiento
Airea las zapatillas cada cierto tiempo y, si el material lo permite, lávalas a mano con agua templada y jabón suave. Sécalas al aire rellenando la puntera con papel para que mantengan la forma. Revisa de vez en cuando que la suela siga agarrando y no esté gastada.
Preguntas frecuentes
¿Llevan suela antideslizante?
Las zapatillas de casa están pensadas para interior y suelen incorporar suela con agarre, muy recomendable en parqué, baldosa y escaleras donde los más pequeños resbalan con facilidad.
¿Abrigan lo suficiente en invierno?
El interior cálido mantiene los pies a buena temperatura en casa. Para días muy fríos puedes combinarlas con un calcetín fino, evitando que queden apretadas.
¿Qué talla elijo si crece rápido?
Mide su pie y añade cerca de 1 cm de holgura. Para estar por casa conviene que el pie vaya cómodo, ni justo ni nadando dentro de la zapatilla.
¿Se pueden lavar?
Depende del material; muchas admiten lavado a mano con jabón neutro. Sécalas siempre al aire, lejos del radiador, para que no se endurezcan ni se deformen.